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Desertodemi
Desertodemi
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Traumas y creatividad.  Empty Traumas y creatividad.

el Mar Mar 24 2015, 00:55
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izurdesorkunde
izurdesorkunde
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Traumas y creatividad.  Empty Re: Traumas y creatividad.

el Mar Mar 31 2015, 23:48
Bueno, he estado trasteando un poco en internet buscando más información sobre este tema, que pasó sin pena ni gloria pero que me llamó profundamente la atención en su dia.
Ahora que me reintegro, pongo unos tres comentarios: de un psicólogo y de dos personas que dicen "sufrirlo". ¿Qué os parecen? Todos ensoñamos en mayor o menor medida. Centrar la atención en el aqui y en el ahora de modo constante no es realizable para la mayoría de nosotros (creo). ¿Es una exageración llamarlo síndrome? me parece que sí, pero quizás dependa del grado ¿no? como el tercero de los ejemplos que añado a continuación. ¿Depende de lo limitante que pueda llegar a ser en nuestra vida?


La ensoñación inadaptada también se conoce como fantasía compulsiva. En algunos casos esta manera de soñar despierto de forma exagerada es la solución intentada de escapar de la realidad tras haber experimentado algún suceso traumático. Cuando la persona empieza a crear vínculos emocionales con sus fantasías suele empezar a tener consecuencias negativas en sus vidas, sobre todo a nivel relacional. Pero no en todos los casos son así. A menudo fantasear suele ser un tipo de evasión sana en la que se desarrolla la creatividad. El límite de lo adaptado a lo patológico, esta en sí esta manera de evasión está creando problemas para esta persona en vez de ser un recurso.

Lorena Fuentes Capilla
Psicólogo
Barcelona

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Hoy he descubierto a través de vuestro foro que lo que llevo más de treinta años sufriendo en total secreto se llama “maladaptive daydreaming”, y que ni estoy como una cabra (como yo suponía) ni soy la única que la sufre, aunque como hace sólo tres o cuatro años que la están investigando, no está muy avanzado su estudio por lo que he podido ver.

Cuando era muy pequeña jugaba a recrear algunas escenas que me habían llamado la atención del episodio de dibujos animados, o de la película, a solas en mi habitación. Yo hacía todos los personajes, y ponía todas las voces, y adaptaba la escena a mi gusto. Era un juego genial, mi favorito, que me llevó a convencerme de que lo mío era la interpretación.

Más adelante creé mi realidad paralela. Me creé un personaje dentro de una familia paralela a la mía, en una casa que conocía al detalle, con una serie de asuntos que pasaban, de diálogos, de problemas, de alegrías, más o menos como en una teleserie. Recuerdo pasar horas y horas muertas imaginando cómo era mi dormitorio de mi vida paralela, y fabricando escenas que me satisfacían, y que luego recreaba una y otra vez, a diario.

Luego, en la adolescencia, me ayudaba para estas ensoñaciones ponerme los auriculares con la música a todo volumen. Era como pegarse un viaje de tripis, salía volando del mundo, me escondía en mi vida paralela y me quedaba allí, colgada, flotando, aislada, y totalmente feliz, todas las horas posibles.

A lo largo de estos treinta y tantos años he creado varios mundos. Desde aquella familia paralela de mi niñez, que me servía para recibir todo el amor y el apoyo que no recibía de mi familia real, he ido siempre cubriendo mis carencias, sobre todo sociales y afectivas, con estas ensoñaciones. A pesar de que sea una enfermedad creo que de no haber sido por estas escapadas mentales probablemente me hubiese terminado suicidando, al no tener recursos para afrontar mis problemas.

Actualmente soy una profesional del daydreaming, y gestiono sin grandes dificultades mi vida real y mi vida ficticia a la vez, sin que nadie lo sepa. Digamos que adapto las escenas soñadas a las escenas reales, las modifico para que me cuadren, y así vivo en una especie de casi permanente ensoñación, a la vez que sin despegarme de la realidad ni desatender a mi trabajo, mis asuntos cotidianos, mis obligaciones y rutinas.

Por ejemplo, puedo ir conduciendo camino del supermercado y a la vez conceder una larga y profunda entrevista sobre mi último éxito, o mantener una acalorada discusión con mi manager por haber firmado sin mi consentimiento un contrato que no me beneficia. Cuando llego al súper, hago la compra sin olvidarme de nada, saludo a una vecina y charlamos. Cuando vuelvo al coche, vuelvo a discutir con mi manager, lo despido y llamo a mi madre soñada para contárselo. Así es mi vida. Sólo me ocupo en exclusiva de mi vida real cuando ocurre algún acontecimiento de especial relevancia que requiere toda mi atención, y sólo me ocupo en exclusiva de mi vida fantástica cuando estoy francamente mal con mi vida real, cosa que por suerte ha ocurrido en muy pocas ocasiones y en períodos cortos de tiempo.

Mientras sueño sé perfectamente que estoy fantaseando. Yo sé muy bien quién soy, sé dónde vivo y trabajo, sé mis orígenes. Conozco mis habilidades y mis defectos, y tengo una vida como todo el mundo, algunos amigos, y algunas cosas de las que sentirme orgullosa. Pero me apoyo en mis fantasías para sobrevivir, no me explico cómo podría sobrevivir sin ellas, cómo soportaría un día y otro y otro la rutina, la eterna rutina, si no fuera soñando, escapándome, huyendo hacia un mundo que controlo yo al cien por cien y que por lo tanto me satisface absolutamente como nunca me podrá satisfacer la vida real.

Mi única “tragedia” con todo esto es cuando gestualizo en público. Quiero decir, una cosa son las ensoñaciones que yo tenga en privado, en mi casa a solas, o en el coche a solas, y otra cosa muy distinta es que de forma muy frecuente, yendo por la calle, o en un restaurante, o de compras o en cualquier otra situación, sin poderlo evitar ni darme cuenta de que lo estoy haciendo, me pongo a “escenificar” lo que estoy pensando. Algo parecido a pensar en voz alta, sólo que yo no hablo, sino que lo gesticulo con las manos, con la cara, a veces incluso con el cuerpo. Por ejemplo, salgo de la panadería cabreada porque alguien se ha colado, y voy todo el camino de vuelta a casa escenificando en mi cabeza pero también con gestos lo que le diría a esa señora, lo que pienso de ella, reviviendo la escena y explicándome a mí misma el descaro de la gente. Algo que los demás hacen en riguroso silencio y sin mover ni un músculo, yo lo convierto en una escena teatral donde es como si le estuviera contando a alguien que no existe lo que me ha pasado. Esto me avergüenza muchísimo.

Me resulta muy traumático porque la gente que me ve me toma por loca, apenas tengo un puñadito de amigos que me aceptan y dan por buena esta “característica” mía, pero a la hora de hacer nuevas amistades supone un handicap enorme. He aprendido, con el paso de los años, que tomar alcohol, café o coca-cola colabora a estas pérdidas de control públicas. También me pasa mucho más cuando paso una etapa de depresión, soledad forzosa, o estoy físicamente muy cansada, o estresada, o aburrida. O cuando me llevo un disgusto, o me enfado, aunque a veces basta con una pequeña frustración. En ocasiones me sucede incluso estando acompañada, a mitad de una conversación con alguien. Es terrible.

Me encantaría conocer la forma de controlar estos “pensamientos actuados” que realmente me condicionan la vida mucho más que las ensoñaciones privadas, porque por ejemplo puedo evitar ir a un bar a comer a solas, o evitar pasar un rato de espera en algún sitio público, por miedo a ponerme a gestualizar y llamar la atención. Este asunto supone un grave varapalo a mi autoestima y me afecta profundamente, lo que ha terminado motivando cierto grado de aislamiento social, sin ser total.

Para terminar, me gustaría decir que también mi padre sufre este mismo trastorno, al menos el de los “pensamientos actuados” (las fantasías son algo privado y secreto, quizá él también lo vive, pero nunca lo hemos hablado). Algún componente genético tiene esta enfermedad, por lo que vengo viendo en el foro, estaría bien que los investigadores tuvieran eso en cuenta.

Y esta es mi experiencia, perdonad el rollazo, pero después de toda una vida de silencio me merezco poder explicarme ¿verdad?
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Dios mio de mi vida. por fin me demuestro a mi mismo que no estoy loco. es un alivio encontrar a más personas que tienen lo mismo que yo

para no repetir casi un 99% de lo que habéis escrito todos vosotros, lo cual he vivido exactamente como lo explicáis, como por ejemplo "calendaria" voy a contar mi caso, que no es tan agradable como el vuestro.

tengo 32 tacos, y llevo desde el instituto con este "problema". ahora que tengo novia, la persona más maravillosa que he conocido en mi vida, tengo miedo de seguir con la vida de antes y decidí dar un cambio a mi vida. posponer la carrera y dedicar mi tiempo en un nuevo futuro (en el cual debe de haber un nuevo trabajo)

he intentado estudiar una carrera durante 11 años con el esfuerzo y sudor de mi trabajo (en España, hay que pagarse uno mismo la carrera si no te dan las becas necesarias y es algo muy caro). siento no especificar, pero tengo que guardar el anonimato por mi profesión, más adelante lo entenderéis.

al grano. era imposible concentrarse. yo no he sido capaz de controlar mis sueños, mis momentos de ensueño se están apoderando de mi consciente. no creo que este trastorno, enfermedad o como se llame sea bueno. para mi, estoy seguro de que no. estas son algunas de las consecuencias de mi problema.

1- perdida de memoria a corto plazo y a medio plazo junto con la perdida de concentración de actividades cotidianas. no solo no he sido capaz de sacar una carrera, sino que me impide realizar muchas actividades, las cuales se están dando cuenta las personas que me rodean. no se puede hacer bricolaje con herramientas de corte o con destornilladores... deambular cientos de veces por toda la zona de trabajo sin saber lo que se está haciendo por no dejar la fantasía. no saber donde están los alicates o el martillo, incluso teniéndolos delante. los ojos no quieren ver, porque son felices soñando. mirada perdida. leer 20 veces la lección y no poder aprender. imposible. los dias en los que no necesitaba fantasear, sí que podía resolver ejercicios de física, matemáticas, química. yo era bueno en esas materias. sacaba buenas notas en el instituto. casi sin esfuerzo. la imaginación se convirtió en un poderosísimo aliado porque me daba felicidad y potenciaba mi lógica y resolución de problemas. resolvía problemas en clase que otros no podían, hablo de los empollones claro.

2- dolores físicos. partes de mi cuerpo no las controlo, empieza a controlarlas mi subconsciente. torpeza, me tropiezo muchísimo, demasiado y nunca había sido una persona torpe. me quedo con los pies en el calefactor y me quemo, o me quedo frío destapado soñando al principio consciente de que tengo la manta justo a mi lado, en mi mano pero no me doy cuenta y aparezco con dolores musculares. al atravesar una puerta, mi mano se golpea con el marco y unas milésimas de segundo después, soy consciente de que no debería de haber pasado. es sencillo, el subconsciente no se preocupa del bien estar de mi cuerpo. existe unos reflejos instintivos de evitar los peligros y los obstáculos y yo estoy perdiendo ese instinto. me hago daño con herramientas sencillas, como destornilladores, alicates, o una simple llave inglesa y antes no. hambre, largas horas de sueño con hambre y no ir a comer para no romper la fantasía.

3- reducción de los reflejos a la hora de conducir. al no controlar el tiempo de fantasía, doy muchas vueltas por mi ciudad. no consigo calcular las rutas cortas. calles por las que siempre he circulado, pues me las tendría que saber de memoria, no consigo memorizar que son, por ejemplo, direcciones prohibidas hasta que el coche "casi" entra en la calle, me despierto y veo que no puedo circular por esa dirección.

4- no duermo. y por tanto no descanso. he leído en otros foros.... que, al nivel que tengo yo, no conseguimos dormir por el "mono" de soñar incluso en la fase REM, importante en el descanso diario. he estado noche esforzándome placenteramente e inevitablemente con el mono de soñar hasta el amanecer y a la vez fatigado. solo cuando ya no puedo más, me meto en la cama. sino, me pongo los auriculares con el youtube a escuchar música.

5- este es un ejemplo real. siempre le he hecho el mantenimiento a mis coches como un simple cambio de aceite y por primera vez he perdido la cordura.
1- hay que quitar una coraza al coche con unos tornillos de allen de 6 puntas para cambiar el aceite, no había solo tornillos de allen de 6 puntas. también había otros tipos de tornillos. no sabían como estaban ahí.
2- el filtro del aceite juraba y perjuraba que estaba mal colocado. imprimí un esquema y me decía a mi mismo que alguien había manipulado mi coche.
3- el tornillo estaba "nuevo" a estrenar. pensaba que alguien lo había cambiado por uno nuevo. que no estaba el viejo.
4- pensaba que el aceite era diferente al que yo le eché hace un año. y eso es imposible de saber.

le eché una bronca a mi padre porque le dije 5 motivos, ni uno ni dos, 5 motivos sobre alguien que había cambiado el aceite. alguien había manipulado el coche. eso me cabreó muchísimo.

dos días después me acordaba de que en el cambio de aceite anterior, un año atrás...
1- mi hermano perdió unos tornillos originales y encontró otros en una caja de tornillos varios, unos que podían sustituir a los perdidos.
2- el filtro estaba bien. simplemente estaba bien. quería hacerme ver a mi mismo que estaba mal.
3- el tornillo, a pesar de que el coche tiene más de 15 cambios de aceite, tiene mejor calidad que los de hace 30 años. además lo he cuidado. el tornillo era el del coche, no era nuevo.
4- nadie puede distinguir la marca de un aceite de coche usada. es imposible.

¿quien iba a cambiar el aceite de mi coche?¿quien iba a meterse debajo del coche en el garaje?¿siempre lo he hecho yo todo, porque iban a cambiar las cosas? por primera vez, he perdido la noción de la realidad. en parte por la perdida de memoria. en parte por la falta de concentración. y en parte por soñar cosas que no son realidad Y AQUI ESTÁ LA CLAVE, SOÑAR EN ESCENARIOS REALES. creo que me cogen las herramientas y que no las dejan en sus sitio. y es imposible porque muchos días solo las cojo yo.

desde hace unos meses, las fantasías me impiden hacer vida normal. incluso no tengo capacidad de atención, de escuchar a mis seres querídos. me hablan y no puedo seguir la conversación porque mi mente ya no controla la voluntad de escuchar. mi mente se va. suelo contestar con frases que "valen para todo". como:...no me digas... ...hombre, viendolo así... pero en ocasiones no he sido capaz de enterarme de la conversación. esto me pasa desde hace mucho. pero cada vez se acentúa más.
no me acuerdo del teléfono de mis padres, ni de la dirección de la casa de una amigo a donde voy. para mi ya no es interesante la monotonía de lo conocido. todo por culpa de las fantasías o sueños.
por no hablar, y eso lo saben todos los que lo padecen, que está mal vivir en ese mundo no real porque se pierde muchisimo tiempo y no se vive el mundo real. yo lo veo como la cocaina y la heroina. con pocas dosis parece bueno. relaja y ayuda. pero no resuelve nada.

felicidades a "calendaria", por haber controlado sus sueños y encontrado una especie de amigo invisible que a solucionado sus problemas afectivos, pero a mi me está haciendo la vida imposible.

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