FASD
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
Buscar
Resultados por:
Búsqueda avanzada

Ir abajo
LocusAmoenus
LocusAmoenus
Recién llegado/a
Valoración : 0
Actividad : 2508
Cantidad de envíos : 11
Fecha de inscripción : 03/01/2014
Edad : 30
http://www.rinconmatematico.com

Los números reales: poner límites a todo lo que no tenía límite en la cabeza del hombre Empty Los números reales: poner límites a todo lo que no tenía límite en la cabeza del hombre

el Dom Ene 05 2014, 21:55
CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS

No podemos saber con exactitud cuál fue el instante exacto en el que el hombre comenzó a dividir por primera vez; pero si consideramos que hubo un instante T_0 a partir del cual existió el hombre por primera vez, es necesario que exista un momento en el que algún hombre —o varios en un mismo instante— empezaran a hacerlo por vez primera. Pudo ser rompiendo un palo en dos trozos, partiendo una piedra en múltiples porciones lanzándola contra algo... o seccionando en partes cualquier otra cosa.  
Se puede imaginar que, de una forma mucho más paulatina, se fue deduciendo un sistema para llevar la cuenta de esas divisiones, pero nadie puede saber si, en esos albores del ser humano, el sistema fue recurrente; aunque —si no hubiera sido así— mas tarde, sí lo fue (también hace mucho y en un instante desconocido).

DIVISIÓN

Con lo dicho, se empieza a intuir cómo condiciona, y cómo influye en el proceso de la división, el hecho de que haya un primer instante. Ese concepto de “principio, inicio...”, hoy, lo podemos sintetizar con un simple símbolo:  [  . Y es que, antes de la división, había algo entero; por eso el principio lo entendemos en ese corchete.

UNIDAD

Sin embargo, podemos pensar de otra forma respecto de la división, abandonando ese concepto primitivo que lleva a entender que tal proceso supone “romper” o “partir” una unidad o varias unidades. Porque un día, también por primera vez, uno o varios hombres pensaron que antes de partir cosas ya existían objetos independientes, entes que habían nacido “partidos” y que ya estaban ahí.

CONDICIONAMIENTO

Pero, a juzgar por cómo ha ido evolucionando nuestra forma de pensar y la ciencia, da la sensación de que la idea intuitiva de “partición” caló y ha seguido calando mucho más que la idea de proporción, hasta el punto en el que todo el mundo entiende, aunque sea sólo inconscientemente, que no existe proporción que no proceda directa o indirectamente de una partición previa.
Con está idea, calada hasta los huesos desde siempre —y hubieran sido las observaciones o verificaciones empíricas que hubieran sido—, el hombre estaba condenado a interpretar todo bajo ese prisma, a no encontrar nunca el último trozo; y lo que es peor, a desterrarlo para siempre incluso de la abstracción de su mente.  

El ÚLTIMO TROZO

No sé cuándo, pero seguramente mucho antes de Zenon, ese último trocito tuvo que dar guerra a gran cantidad de pensadores del pesado; que debieron de andar corriendo con sus reflexiones, como perritos detrás de un hueso atado a una cuerda —de la que tiraba algún niño travieso— que nunca alcanzaban.

LA TOZUDEZ DEL MÍNIMO.

No obstante, la realidad obligó al hombre, cada vez que quería calcular algo, a poner límites a todo lo que no tenía límite en su cabeza: apareció el “tiende a cero”, necesario por esa distinción que tiene que existir entre la nada y “la primera cosa”.

Y LLEGÓ EINSTEIN

A principios del siglo XX —antesdeayer, como aquél que dice— resultó que parecía existir un objeto llamado fotón, una cosita que, al menos en estado de reposo y sin más metamorfosis, tenía masa cero. La luz no podía tener masa, entre otras razones, por pura definición, porque las ondas son en sí mismas vibraciones de materia y no materia; el efecto onda partícula puso a la física en una disyuntiva imposible de resolver con los conceptos habituales.
Quizá, sin que muchos se dieran cuenta, lo más “grave” estaba en que aparecía algo que, por su propia naturaleza, era ineludiblemente indivisible.
Luego, los físicos cuánticos encontraron que una partícula, bajo ciertas consideraciones, podía estar  en muchos sitios a la vez, pero no se trataba, como en principio pensaron algunos, de escisiones de un mismo ente ni de “otros yos”; sino de la misma partícula.

   Continuaré.

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

LocusAmoenus
LocusAmoenus
Recién llegado/a
Valoración : 0
Actividad : 2508
Cantidad de envíos : 11
Fecha de inscripción : 03/01/2014
Edad : 30
http://www.rinconmatematico.com

Los números reales: poner límites a todo lo que no tenía límite en la cabeza del hombre Empty Re: Los números reales: poner límites a todo lo que no tenía límite en la cabeza del hombre

el Dom Ene 05 2014, 22:09
@Yves escribió:
Spoiler:
(ayyyy matilda era mi peli preferida de la infancia....). Flipaba con esa película, me encantaba.
(aun no me he leído el post)

Pues...

Spoiler:
...es casi casi mi biografía...

Es broma Wink

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

sjah8
sjah8
Asiduo/a
Valoración : 0
Actividad : 2707
Cantidad de envíos : 219
Fecha de inscripción : 01/02/2014
Edad : 37
Localización : Málaga
http://h4mate.blogspot.com

Los números reales: poner límites a todo lo que no tenía límite en la cabeza del hombre Empty Re: Los números reales: poner límites a todo lo que no tenía límite en la cabeza del hombre

el Vie Feb 07 2014, 11:55
¡Qué manera de mezclar ideas propias inconexas a título de datos verídicos! Jojojo! Los números reales son una extensión al igual que lo son los complejos o los quaterniones respecto a los reales. Infinitud, divisibilidad, monadismo e infinitésimos, todo en un potaje que acaba con "se hizo la luz".
Contenido patrocinado

Los números reales: poner límites a todo lo que no tenía límite en la cabeza del hombre Empty Re: Los números reales: poner límites a todo lo que no tenía límite en la cabeza del hombre

Volver arriba
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.