FASD
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.
Buscar
Resultados por:
Búsqueda avanzada

Qué hacemos con los niños más inteligentes

+19
TempusFugit
Violento Jazmín
Stendhal
Ese maldito yo
BB_Baja_Solicitada
casiopea
Ata_Baja_Solicitada
Disperso
izurdesorkunde
Bob Taranti
Willy
misfit
Yves
Sergio Fisch
ppda
Elisewin
José Luis
homo divergenticus
sonríe
23 participantes
Ir abajo
Disperso
Disperso
Veterano/a
Valoración : 6
Actividad : 5978
Cantidad de envíos : 2062
Fecha de inscripción : 11/03/2013
Localización : La parra

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Mar Ago 12 2014, 14:06

Yo quiero vivir al lado de tu cole.  Sad
casiopea
casiopea
Conocido/a
Valoración : 0
Actividad : 3771
Cantidad de envíos : 733
Fecha de inscripción : 22/04/2014

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Lun Ago 18 2014, 11:28
Laughing Es un cole de lo más normal. Todo se reduce al entendimiento entre padres y maestros. Si hay voluntad, se puede.
avatar
Ese maldito yo
Recién llegado/a
Valoración : 0
Actividad : 2898
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 25/08/2014

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Miér Ago 27 2014, 16:00
Confieso que he leído el hilo en vertical y a la buena de Dios; pero me he quedado "con la música". Para empezar, unas precisiones:

1) Conviene que las opiniones se fundamenten en bases sólidas; especialmente, en la experiencia docente directa.

2) Para juzgar cualquier aspecto del sistema educativo, hay que partir de una serie de principios:

a) ¿Qué objetivos estamos persiguiendo? Esta es una cuestión ideológica.
b) ¿Cuáles son los medios y los instrumentos más eficientes para alcanzarlos?
c) ¿Cuáles son los medios e instrumentos más pertinentes para evaluar si se han alcanzado? Estas dos últimas son cuestiones metodológicas.

Cualquier sistema de enseñanza, público o privado, debe rendir cuentas de -entre otros- estos aspectos. En la enseñanza hay mucha verborrea, mucho coro de grillos que cantan a la luna, mucha locuacidad hueca y mucho combate ideológico larvado.

Me centro, brevísimamente por el momento, en el asunto de la evaluación (tema que suele enconar el histerismo biempensante).

El constructivismo puso de moda el concepto de "evaluación formativa": la evaluación "no es un castigo" (?), ni una imposición de etiquetas, sino un elemento más del proceso de "enseñanza-aprendizaje". Esto, que suena perfectamente banal en la teoría, ha escondido en la práctica (al menos en España) un procedimiento arcangélico: muerta la evaluación (esto es: la capacidad del profesor para suspender a sus alumnos), acabado el fracaso escolar.

Por supuesto, la pedagogía constructivista e inclusiva es un amor que se niega a decir su nombre. Siempre en teoría, se trata de sustituir la evaluación tradicional "resultadista" por otra continua, multifocal, ¡incluso acordada con el alumno y las familias (como si uno acordara con el médico cómo anda su nivel de colesterol)! Evidentemente, se trata de un proceso de subjetivización de la evaluación en la que lo importante no son ya los hechos (que nos obligan, qué duda cabe, a establecer métodos de evaluación más amplios y precisos) sino las opiniones (por supuesto, se impone siempre la opinión del más fuerte: la del inspector educativo y el responsable político, que cuidan de sus estadísticas). Pasamos de la evaluación objetiva a la humptydumptiana voluntad de poder: lo importa es saber quién manda y para qué manda.    

Corolario de lo anterior: los exámenes convertirían a los alumnos en "tuercas"; el "resultadismo" sería pretensión "neocón" y "deshumanizadora"; etc. Sin embargo, por simples que sean los exámenes, no engañan (además, si son simples, ¿por qué no diseñar pruebas de evaluación más complejas?); un sistema de enseñanza debe alcanzar unos resultados (sean estos los que sean) y dar cuenta objetiva de que se han alcanzado (sea por el método que sea).

Supongamos que nuestro objetivo es que el alumno aprenda a entender y hablar el inglés. Utilícense el método, las estrategias y los instrumentos que se deseen; la cuestión es que el alumno lo aprenda y pueda demostrarse objetivamente que lo ha aprendido. Supongamos que el objetivo es que el alumno sea un ser feliz (?) y un buen ciudadano (?); ídem, si es que tales generalidades pueden demostrarse.

Lo demás es un asunto de fe y de pensamiento mágico: creer que las cosas existen porque se las desea o se las nombra. Así, basta con afirmar apasionadamente que Dios o la atención a la diversidad existen para autoconvencerse de que, en efecto, existen.

Respecto a los alumnos superdotados (vale lo mismo para infradotados o "reguleros"): clases inclusivas, exclusivas, homogéneas, heterogéneas... La cuestión es, de nuevo: demuéstrese objetivamente que un tipo de enseñanza contribuye a desarrollar más sus talentos y capacidades que las otras.  
 
Sobre el asunto de la diversidad de inteligencias: convengamos en que existen. Defínanse; plantéense unos objetivos para desarrollarlas y demuéstrese, de forma contrastada, que se ha escogido el mejor método para ello.

Como esto es sólo un precipitada (y probablemente desordenada) introducción me gustaría saber, de aquellos que tienen experiencia real en las aulas, cómo trabajan la diversidad (por ejemplo, la sobredotación y la infradotación), qué objetivos concretos se plantean, qué métodos emplean para alcanzarlos, qué resultados concretos obtienen sus alumnos y cómo los evalúan. Y, sobre todo, ¿qué mejoras concretas han obtenido respecto a otros métodos y cuáles eran estos otros? Subrayo el concepto "concreto".

A partir de esto, creo que podemos debatir sobre bases sólidas.

Un cordial saludo.
Stendhal
Stendhal
Conocido/a
Valoración : 3
Actividad : 4010
Cantidad de envíos : 857
Fecha de inscripción : 26/11/2013

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Miér Ago 27 2014, 16:13
Como le quiero, Maldito.
avatar
Ese maldito yo
Recién llegado/a
Valoración : 0
Actividad : 2898
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 25/08/2014

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Miér Ago 27 2014, 16:34
Ailoviu, Stendhal.
Elisewin
Elisewin
Veterano/a
Valoración : 5
Actividad : 7781
Cantidad de envíos : 4072
Fecha de inscripción : 03/12/2012
Edad : 58
Localización : Argentina

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Miér Ago 27 2014, 17:56
I love you
Esto es lo que esperaba. Muchas gracias.
casiopea
casiopea
Conocido/a
Valoración : 0
Actividad : 3771
Cantidad de envíos : 733
Fecha de inscripción : 22/04/2014

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Jue Ago 28 2014, 02:08
Estás diciendo una obviedad de tal calibre que sólo me cabe suponer tu escasa pertenencia al gremio de los docentes. Toda enseñanza parte de una programación estructurada en objetivos bien definidos, los cuales se hallan perfectamente enmarcados, de forma general, en el currículum de cada nivel, así como en el proyecto curricular de centro, no los establece el maestro a capricho. Son dichos objetivos los que se evalúan, utilizando el método que se quiera (la evaluación continua sigue siendo evaluación), y son los que permiten decidir, para cada asignatura, si un alumno aprueba o suspende. Existen, además, unos mínimos que el estudiante debe cumplir para promocionar a la siguiente etapa educativa, los cuales son indispensables y constituyen una prioridad a lo largo de los diferentes cursos, como saber leer y escribir o las operaciones básicas de cálculo (en Primaria). La forma en que se enseña, se evalúa y se califica jamás pueden pasar por alto los objetivos que se tenían planteados. Es el ABC de cualquier maestro. Todos procuran conseguirlos a pesar de la multitud de metodologías que se puedan utilizar para llevarlos a cabo. Precisamente, la mejora de la práctica docente se produce al evaluar los procesos, no los resultados. Si algo sale mal y no sabes por qué, no puedes hacer nada. Lo mismo pasa con los alumnos: si un estudiante suspende pero no sabe por qué, pensará que no puede y no tratará cambiar, hasta que el fracaso se convierta en costumbre e, incluso, en una “simpática” seña de identidad. La evaluación continua permite detectar el justo momento en que la cosa se tuerce. Una nota única y absoluta a final de curso es muda, no significa nada, más allá de la palabra éxito o fracaso.

Disculpa que vuelva a incidir en lo mismo, pero piensas en niños como si fueran tuercas: lo que nos interesa es desarrollar sus capacidades. ¿Capacidades de qué? Lo que quieres es que rindan. ¿Rendir para qué? El para qué es lo que falla en nuestro sistema. También en el ámbito familiar. Los niños necesitan saber el para qué. Y les pasa a los niños con AACC, precisamente, muy a menudo, lo comentábamos en otro hilo: si para que me den un título sólo necesito un cinco, ¿para qué voy a sacar un diez? Si me aburre escribir, ¿para qué me voy a esforzar?

Ciertamente, y disculpa si soy redundante, opinas que el niño es una tuerca en el momento en que, te cito textualmente: “Utilícense el método, las estrategias y los instrumentos que se deseen”. La cuestión, es el resultado. No importan los medios. Y ya de paso, sólo te falta decir: y quien se quede por el camino, que se quede. El que no vale, “pa cabo”. La mejora se ve en el proceso. El resultado es su consecuencia lógica. Pero es en los medios donde está la solución. Todos los maestros ven a principio de curso los resultados del curso anterior en las habilidades de sus nuevos alumnos. Más o menos, calculan a ojo de buen cubero el ritmo de aprendizaje de los mismos y, sin mucho margen de error, el resultado a final de curso. Obviamente, en función de las dificultades, se incide en determinados aspectos de los alumnos de forma individual y también grupal. Y a final de curso se reflexiona sobre el trabajo hecho y se establecen algunas mejoras. El consenso con los padres es imprescindible para conseguir que nuestros objetivos se generalicen en el ambiente familiar. Si no convencemos a los padres de su necesidad, van a pasar completamente del tema. Nos implicamos porque vamos más allá de nuestro trabajo en el aula. Sabemos que el alumno no es una “cosa” en clase y otra diferente en casa. Ese tipo de matices son los que se le escapan a la gente que no enseña. Qué fácil se ve todo desde fuera. Hormiguitas que cumplen (o no, pobrecitas éstas, al desguace) una función sin preguntarse absolutamente nada. No has descubierto el paraíso. Es la escuela del siglo XIX.

El tipo de enseñanza que “sirve”, y yo creo que en eso estarán de acuerdo los que han tenido oportunidad de conocer maestros “buenos” y “malos”, los primeros no porque les hayan aprobado, sino porque les han valorado y creído en sus posibilidades “a pesar de algunos de sus resultados” y los que los han valorado únicamente en función de sus notas y de su comportamiento en clase. Los que han hablado con ellos y les han preguntado acerca de lo que les pasaba por la mente respecto a aquellos que sólo les sermoneaban por haber tropezado en un examen. “Sirve” ser persona y no ser máquina de comprobación de resultados, sin olvidar que evaluar dichos resultados forma parte imprescindible de nuestra tarea para comprobar si vamos bien, no para mejorar cuanto hacemos.
avatar
Ese maldito yo
Recién llegado/a
Valoración : 0
Actividad : 2898
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 25/08/2014

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Jue Ago 28 2014, 14:35
Hola, Casiopea.

casiopea escribió:Estás diciendo una obviedad de tal calibre que sólo me cabe suponer tu escasa pertenencia al gremio de los docentes.

La pertenencia al gremio de los docentes, como la pertenencia al matrimonio, no puede ser "escasa" o "abundante". Uno pertenece o no a él, como uno está o no casado. Descuide: soy profesor en activo, con más años de experiencia de los que me gustaría reconocer.

Aclarado esto, vayamos a mi "obviedad"; aunque digo tantas cosas que, en propiedad, debería usted desnudar mis "obviedades".

casiopea escribió:Toda enseñanza parte de una programación estructurada en objetivos bien definidos, los cuales se hallan perfectamente enmarcados, de forma general, en el currículum de cada nivel, así como en el proyecto curricular de centro, no los establece el maestro a capricho. Son dichos objetivos los que se evalúan, utilizando el método que se quiera (la evaluación continua sigue siendo evaluación), y son los que permiten decidir, para cada asignatura, si un alumno aprueba o suspende. Existen, además, unos mínimos que el estudiante debe cumplir para promocionar a la siguiente etapa educativa, los cuales son indispensables y constituyen una prioridad a lo largo de los diferentes cursos, como saber leer y escribir o las operaciones básicas de cálculo (en Primaria). La forma en que se enseña, se evalúa y se califica jamás pueden pasar por alto los objetivos que se tenían planteados. Es el ABC de cualquier maestro. Todos procuran conseguirlos a pesar de la multitud de metodologías que se puedan utilizar para llevarlos a cabo.

Basta leer las leyes, decretos y normas para saber cómo, en teoría, funcionan los centros de enseñanza. Nada en mi texto, además, contradice lo que usted ha expuesto. No sumemos "obviedades". Respecto al ABC del maestro, eso es lo que les falta, en la realidad, a muchísimos alumnos (y, ¡ay!, a muchos maestros; pero ese tema daría para un libro): el ABC. Si usted toma a los alumnos de primer curso de Secundaria y contrasta lo que realmente han aprendido con lo que la teoría (y, mucho más importante, la evaluación de sus maestros) asegura que han aprendido, se chocará con el "principio de realidad": una cantidad no despreciable de analfabetos funcionales con evaluaciones e informes de una "generosidad" desconcertante (me reservo adjetivos más broncos).

Uno se acerca amablemente a los colegios para buscar una explicación a semejante hiato entre evaluación y realidad. Muchos maestros, con sospechoso entusiasmo, afirman que ellos trabajan "interdisciplinarmente, por proyectos", que su evaluación es "formativa" no "selectiva", que "atienden a la diversidad" y "personalizan" la evaluación. Uno, que ha trabajado su paciencia, les demuestra que no pocos de los alumnos evaluados positivamente leen e trompicones y con escaso entendimiento, escriben con monstruosas faltas de ortografía, carecen de hábito de trabajo, ignoran la disciplina mental, son dependientes, no saben trabajar en equipo, se avergüenzan de hablar en público, se muestran incapaces de elaborar textos de una mínima complejidad, prefieren las actividades "mecánicas" a las más creativas, etc. Y, para más inri, su civismo y su educación dejan mucho que desear. La respuestas más típicas: negación, evasión y (falso) propósito de enmienda. Toman nota educadamente y al año siguiente uno se encuentra la mismo. Virguerías teóricas y escaso aprendizaje. Los padres, por cierto, especialmente los más implicados, suelen coincidir con este análisis.

Pero no crea en mi palabra y mi experiencia. Acérquese a un alumno de Primaria (o de Secundaria) y (es un ejemplo) póngale una película en inglés y que traduzca; o pídale que le escriba un pequeño texto en ese idioma; compruebe los resultados, después de varios años de inmersión en métodos de "aprendizaje innovadores", mucho uso de TIC´s y evaluaciones satisfactorias. ¡A los hechos mismos!

casiopea escribió:Precisamente, la mejora de la práctica docente se produce al evaluar los procesos, no los resultados. Si algo sale mal y no sabes por qué, no puedes hacer nada. Lo mismo pasa con los alumnos: si un estudiante suspende pero no sabe por qué, pensará que no puede y no tratará cambiar, hasta que el fracaso se convierta en costumbre e, incluso, en una “simpática” seña de identidad. La evaluación continua permite detectar el justo momento en que la cosa se tuerce. Una nota única y absoluta a final de curso es muda, no significa nada, más allá de la palabra éxito o fracaso.

Otra obviedad. Por supuesto que en la evaluación se deben evaluar los procesos. Tampoco he afirmado lo contrario. Es más, también hay que evaluar los objetivos y, esencial, la evaluación que realizan los profesores de todo el proceso.

casiopea escribió:Disculpa que vuelva a incidir en lo mismo, pero piensas en niños como si fueran tuercas:

Embarassed Ya estamos con la tuerca...

casiopea escribió:lo que nos interesa es desarrollar sus capacidades. ¿Capacidades de qué? Lo que quieres es que rindan. ¿Rendir para qué?

A ver si lo entiendo: si, como profesor, tengo interés en que mis alumnos desarrollen sus capacidades (intelectuales y de todo tipo) los estoy tratando como "tuercas".

casiopea escribió:El para qué es lo que falla en nuestro sistema.

Como usted sabe, el "para qué" es clarísimo en el "tratamiento de tuercas". Su función ya está fijada. Permítame una precisión: es precisamente el carácter (relativamente) "abierto" de la enseñanza lo que humaniza a los estudiantes (y a sus profesores). El no imponer desde "arriba" (el ministerio, el profesor) una teleología, un "para qué" cerrado. El "para qué" es lo que sobra en la enseñanza actual. El primer "para qué" es obvio: aborregar a estudiantes y familias con la sopaboba de la evaluación generosa, de los títulos adaptados, del facilismo: hurtar la realidad para alimentar el simulacro.
   
Por supuesto, un sistema de enseñanza debe tener unos objetivos. Lo que sostengo es que los docentes debemos rendir cuenta "objetiva" (permítame la redundancia) de que esos objetivos se han alcanzado. De lo contrario, estamos en el ámbito de la fe y el pensamiento mágico, como ya he explicado anteriormente.  

casiopea escribió:También en el ámbito familiar. Los niños necesitan saber el para qué. Y les pasa a los niños con AACC, precisamente, muy a menudo, lo comentábamos en otro hilo: si para que me den un título sólo necesito un cinco, ¿para qué voy a sacar un diez? Si me aburre escribir, ¿para qué me voy a esforzar?

Este es un asunto distinto, que merecería mucha más profundización y precisiones. No entro en él, en esta ocasión.

casiopea escribió:Ciertamente, y disculpa si soy redundante, opinas que el niño es una tuerca en el momento en que, te cito textualmente: “Utilícense el método, las estrategias y los instrumentos que se deseen”.

Es decir, opino que el niño es una "tuerca" (¡qué fijación ferretera tiene usted, Casiopea! Laughing) porque sostengo que el docente puede usar el método de enseñanza que estime más oportuno, siempre que [curiosamente, usted corta mi cita justo aquí]: "el alumno aprenda y pueda demostrarse objetivamente que lo ha aprendido." Esta afirmación no la centro en el alumno, sino en la responsabilidad del profesor, que debe dar cuenta de cómo realiza su trabajo.

casiopea escribió:La cuestión, es el resultado. No importan los medios.

Ya me dirá de dónde deduce usted eso...

casiopea escribió:Y ya de paso, sólo te falta decir: y quien se quede por el camino, que se quede. El que no vale, “pa cabo”.

No está mal. Primero extrae conclusiones disparatadas de mis palabras y luego añade posibilidades a mi discurso para refutarlo mejor. Una "evaluación" muy ponderada de mi intervención, si me permite la evaluación de la evaluadora.

casiopea escribió:La mejora se ve en el proceso. El resultado es su consecuencia lógica. Pero es en los medios donde está la solución.  

Estas afirmaciones son tan imprecisas que me confieso incapaz de comentarlas.

casiopea escribió:Todos los maestros ven a principio de curso los resultados del curso anterior en las habilidades de sus nuevos alumnos. Más o menos, calculan a ojo de buen cubero el ritmo de aprendizaje de los mismos y, sin mucho margen de error, el resultado a final de curso.  

Todos los maestros calculan (cuidado, que se acerca peligrosamente al lenguaje ferretero) "a ojo de buen cubero" (?!) el ritmo de aprendizaje de los alumnos (maestros-Casandra) y ¡el resultado final! Eliot decía que en nuestro principio está nuestro fin; pero esa habilidad visionaria y cubil de los maestros es inquietante.

casiopea escribió:Obviamente, en función de las dificultades, se incide en determinados aspectos de los alumnos de forma individual y también grupal. Y a final de curso se reflexiona sobre el trabajo hecho y se establecen algunas mejoras.

De nuevo, la inconcreción me impide comentar.

casiopea escribió:El consenso con los padres es imprescindible para conseguir que nuestros objetivos se generalicen en el ambiente familiar. Si no convencemos a los padres de su necesidad, van a pasar completamente del tema. Nos implicamos porque vamos más allá de nuestro trabajo en el aula. Sabemos que el alumno no es una “cosa” en clase y otra diferente en casa.  

Dejo aparte sus peticiones de principio: ¿qué tipo de "consenso"? ¿Cómo? ¿Para qué? Es imposible debatir sobre la imprecisión.

casiopea escribió:Ese tipo de matices ...

¿Matices? Me he perdido...

casiopea escribió:son los que se le escapan a la gente que no enseña. Qué fácil se ve todo desde fuera.

Casiopea, le aseguro que lo que sigue es una crítica constructiva. Parte usted, para refutar mi discurso, de la convicción (notoriamente infundada y errónea; aunque esto último es lo de menos) de que no soy docente. Falacias lógicas aparte, puede estar usted (faltaría más) en desacuerdo con todas mis afirmaciones; pero su manipulación y desvinculación de mis palabras revelan una preocupante carencia de rigor intelectual.  

casiopea escribió:Hormiguitas que cumplen (o no, pobrecitas éstas, al desguace) una función sin preguntarse absolutamente nada. No has descubierto el paraíso. Es la escuela del siglo XIX.

Voy a tener la delicadeza de no contestarle a esto.

casiopea escribió:El tipo de enseñanza que “sirve”, y yo creo que en eso estarán de acuerdo los que han tenido oportunidad de conocer maestros “buenos” y “malos”, los primeros no porque les hayan aprobado, sino porque les han valorado y creído en sus posibilidades “a pesar de algunos de sus resultados” y los que los han valorado únicamente en función de sus notas y de su comportamiento en clase. Los que han hablado con ellos y les han preguntado acerca de lo que les pasaba por la mente respecto a aquellos que sólo les sermoneaban por haber tropezado en un examen. “Sirve” ser persona y no ser máquina de comprobación de resultados,

Lo mismo que lo anterior. Mejor voy a dejarlo pasar y no tener en cuenta "algunos de sus resultados".

casiopea escribió:sin olvidar que evaluar dichos resultados forma parte imprescindible de nuestra tarea para comprobar si vamos bien, no para mejorar cuanto hacemos.

No me resisto, sin embargo, a puntualizar esto último: afirma usted que evaluar los resultados sirve para comprobar si "vamos bien", pero no para mejorar cuanto hacemos. Si evaluamos los resultados y observamos que "no vamos bien", ése es el primer paso para poder mejorar cuanto hacemos. Pues una evaluación objetiva nunca es un "castigo": es información imprescindible para mejorar todo el proceso.

Confío en que estas aclaraciones le sirvan para ampliar su perspectiva.

Un saludo cordial.

P.S. Sigo esperando las concreciones que le(s) he pedido.
casiopea
casiopea
Conocido/a
Valoración : 0
Actividad : 3771
Cantidad de envíos : 733
Fecha de inscripción : 22/04/2014

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Jue Ago 28 2014, 17:56
Está bien, Ese Maldito Yo, he de decir que me gusta la disputa. bounce  También le trataré de usted, no quisiera caer en una indecorosa falta de respeto. No

Me alegra saber que tiene una prolongada experiencia docente; de ese modo, podremos saltarnos algunos circunloquios que sólo nos conducirían a un evitable aburrimiento. Su tendencia a buscar las razones del fracaso escolar en una supuesta dejadez por parte de los profesionales de etapas anteriores (sin lugar a dudas, mucho menos formados en Pedagogía o, peor aún, atrapados en ese laberinto lingüístico de leyes, métodos y corrientes new age que gobiernan sin lugar a dudas las ciencias de la educación), me confirma que no es usted maestro de Primaria o de Infantil. Estoy familiarizada con las quejas de los profesores de Secundaria (mi padre, de Lengua y Literatura; mi marido, de Física y Química) sobre el nivel con el que llegan los alumnos de 1º de la ESO. Lo mismo ocurre en la Universidad, donde se acuerdan amorosamente del nivel anterior. Asimismo, y prosiguiendo con la epidemia de reproches, los padres culpan a los maestros y los maestros a los padres. Los de Primaria a los de Infantil; éstos, a las guarderías…y aquéllos, pobres, pues al carácter endemoniado e incorregible de algunos vástagos. Veo que usted se ha apuntado alegremente al carro.

Me sorprende que con su extenso recorrido, no se le ocurra encontrar otra razón para la falta de comprensión o velocidad lectora que la inconveniencia de los métodos de enseñanza actuales. Siendo conocedor de la realidad educativa, esperaba un tratado sobre la falta de hábito, exceso de elementos audiovisuales, reducido tiempo para el estudio…Porque, ciertamente, los métodos de enseñanza de la lectoescritura, mucho, mucho, no han variado. Las letras son las mismas, ¿sabe? Hay biblioteca en cada aula, en cada centro, en cada municipio. Los libros de texto siguen en su sitio. Además, para acceder a la información de Internet deben leer (la calidad de lo leído es otro tema). Se evalúan múltiples procesos más allá de la decodificación y comprensión literal del texto (las cuales, a su vez, se dividen en múltiples subprocesos); también se contempla la lectura en voz alta (inteligibilidad, velocidad, entonación…), la velocidad en el screening (búsqueda de una información concreta), la captación del subtexto, la intencionalidad del autor, la conexión con otras lecturas…Todo ello se perfila progresivamente a lo laaaargo de Infantil y Primaria, sin muchas variaciones respecto a otros tiempos, porque leer es algo que no ha cambiado. Lo novedoso es el contexto sociocultural de los alumnos. Si el problema educativo se hallara circunscrito en una inadecuada elección de los métodos, no pondría como ejemplo, precisamente, al área de lectoescritura. Ahora bien, si la cuestión es que no le gusta ningún método pedagógico de enseñanza de la misma de cuantos se han inventado hasta el día de hoy (remontándonos, por supuesto, a los albores de la historia), me gustaría saber qué propone usted; estoy segura de que ha elaborado con el paso de los años una teoría infalible, sorprendente y comprobada en sus propias carnes que ha olvidado mencionar a otros colegas de inferior condición. Por favor, no se prive. Y es que, ciertamente, el buen maestro es aquel que, a pesar de recoger a un alumno que no sabe leer, conoce el modo de avanzar con él. Que no se resigna a despotricar de los desconocidos que le preceden y se arremanga sin dudar.

Me extraña que, siendo usted tan versado en el arte, que no ciencia, de la educación, no se dé cuenta de los factores implicados en el proceso, o bien los omite deliberadamente. Había supuesto que no pertenecía al ámbito de la docencia porque era la única explicación que veía coherente con su discurso. Sin embargo, su pertenencia al ramo agrava considerablemente cuanto ha desarrollado en su primera exposición. Me escandaliza (bueno, no tanto, que una ya está acostumbrada a ver de todo por estos lares) que ponga en igualdad el entusiasmo del maestro con la falta de criterio. Tal vez oiga desde su asiento mi sonora carcajada al observar que emplea el inglés como ejemplo en su argumentación, cuando la enseñanza de una lengua requiere la inmersión del estudiante en diferentes contextos, algo impensable en nuestro país, donde todas las películas son dobladas y no existe un solo canal gratuito de televisión en el cual se escuche hablar de forma exclusiva en inglés.

Dígame usted de qué manga se ha sacado la futilidad de la evaluación continua, si ésta es la piedra angular de todo proceso de enseñanza. Precisamente, implica que el docente está evaluando todos los días tanto la labor de los alumnos, como la suya propia y la del centro en su conjunto. Me parece que ha sufrido en este apartado un “ligero” traspiés, cayendo en la más absoluta incoherencia. Sobre los medios e instrumentos para evaluar, se seleccionarán en función de su disponibilidad, que trabajamos in Spain (ya me entenderá: a no ser que dirija personalmente algún centro con pasta gansa, sabrá que el horno no está para bollos). Y ahí radica la gracia: sacar provecho de los pocos recursos al alcance. Por cierto, una nota es castigo si no se permite la mejora posterior, que es lo que ocurre con la calificación a final de curso si no ha estado precedida de otra información.

Sobre el para qué, no me refería a que el sistema deba transmitir una finalidad acabada e impuesta sobre el alumno; al contrario, me refería a que el alumno ha de encontrar internamente la finalidad que le impulse a realizar el esfuerzo. Debemos conectar lo que enseñamos con sus inquietudes. Potenciar la motivación intrínseca, no extrínseca. Me ha tomado el argumento del revés.

Ya que intenta tocarme la fibra, el pundonor profesional, cuestionando de cabo a rabo mi capacidad para ejercer, como si usted estuviera preparado y autorizado para ello, sólo puedo sumarme a su propuesta de preguntar a mis alumnos y a sus padres, los implicados y los que no (aunque supongo que usted considerará imprescindible seleccionar aquellos con “criterio”, con el suyo, se entiende), la imagen que, me parece, por cuanto me dicen, se han construido de mí, a través de las buenas y malas opiniones. En resumen, y según sus propias palabras: divertida, pero muy exigente. La exigencia gusta a los padres que usted califica de “implicados”. La cercanía y la individualización de la enseñanza, a los que se preocupan por que el niño avance y encuentre el gusto hacia los estudios. Así pues, una clase que, además del libro de texto, utiliza metodología por proyectos y las TIC con la misma frecuencia que el texto en papel y la clase magistral no está reñida con el reto permanente. Yo reconozco que me queda mucho camino por delante, justo acabo de empezar, si bien llevo dieciocho años trabajando con niños, y los maestros con un largo bagaje son para mí el primer referente, más allá de cualquier mamotreto pedagógico. Ciertamente, me intriga saber cuáles son sus propuestas, ya que no avanza ninguna, para superar el terrible estancamiento que sufre la educación española. Y no me refiero a una mera “opinión” (como usted bien ha mencionado), sino algo que usted haya comprobado y generalizado a otros contextos. Puesto que echar balones fuera es una costumbre muy arraigada en nuestro país; sin embargo, viniendo de alguien con tal elevado rigor intelectual, no estaría de más que dejara su pose de indignado y nos iluminase con sus conocimientos.

Oiga, y sin acritud, ¿eh? Que me encanta debatir, en el tono que sea. Por cierto, puede usted cambiar la tuerca por la torta de anís. Los ferreteros no me pagan comisión.

Saludos fraternales (lo mínimo entre colegas de profesión) Happy
avatar
Ese maldito yo
Recién llegado/a
Valoración : 0
Actividad : 2898
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 25/08/2014

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Jue Ago 28 2014, 19:00
Estimada Casiopea.

La lectura atenta de sus dos respuestas y la larga experiencia en los foros (uno es viejo ya en casi todo) me dicen que nada obtendremos en claro de este intercambio de pareceres. Puede que se trate de un prejuicio; pero prefiero arriesgarme a incurrir en él a perder mi tiempo (el burro primero) y el suyo.

Me quedo con su petición de propuestas para mejorar la enseñanza española. Mi carencia de tiempo libre viene, entre otras ocupaciones, de ahí. Sea paciente, deme un par de meses y tendrá sus propuestas y la oportunidad de contribuir en ellas.

Un saludo cordial.
casiopea
casiopea
Conocido/a
Valoración : 0
Actividad : 3771
Cantidad de envíos : 733
Fecha de inscripción : 22/04/2014

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Jue Ago 28 2014, 19:53
Quedo a la espera, comprenderá que me interese por el tema. Será agradable compartir propuestas y, si prefiere no debatir, el mero hecho de leerle saciará mi curiosidad, a ver si puedo aprender de usted.
avatar
Ese maldito yo
Recién llegado/a
Valoración : 0
Actividad : 2898
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 25/08/2014

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Jue Ago 28 2014, 19:56
Lo mismo le digo.

Un cordial saludo.
Disperso
Disperso
Veterano/a
Valoración : 6
Actividad : 5978
Cantidad de envíos : 2062
Fecha de inscripción : 11/03/2013
Localización : La parra

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Vie Ago 29 2014, 00:21
Vaya... pues prometía ser un debate interesante. He aprendido unas cuantas cosas. Ha sido como asomarse al sistema educativo. Pena que hayáis empezado con mal pie.

Maldito, ¿estás en proyectos de mejora educativa de secundaria? ¿se puede saber en qué zona y por dónde van las ideas? ¿Algo que ver con las aacc?

Una cosa que sólo tiene que ver de refilón con algo que comenta casiopea. Tengo la costumbre de restringirle la tablet a mi hijo pero noto que es cuando más se esfuerza por leer y calcular de cabeza -los puntos-. Ya no sé qué pensar.
José Luis
José Luis
Veterano/a
Valoración : 22
Actividad : 12933
Cantidad de envíos : 7336
Fecha de inscripción : 18/08/2009

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Vie Ago 29 2014, 13:21
Es un debate interesante e ilustrativo.
Stendhal
Stendhal
Conocido/a
Valoración : 3
Actividad : 4010
Cantidad de envíos : 857
Fecha de inscripción : 26/11/2013

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Vie Ago 29 2014, 19:09
Es un debate cojonudo, lo que pasa es que en el ámbito educativo las posturas están muy enconadas. Los profesionales han escuchado los argumentos mil veces y para ellos es como hablar de política con alguien del signo contrario, ya sabes lo que te va a decir. Pero para los de fuera la exposición de argumentos es muy ilustrativa.
Elisewin
Elisewin
Veterano/a
Valoración : 5
Actividad : 7781
Cantidad de envíos : 4072
Fecha de inscripción : 03/12/2012
Edad : 58
Localización : Argentina

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Vie Ago 29 2014, 19:28
Tengo un problema fundamental. Y es que todavía no he encontrado un modo más adecuado que un examen para realizar la evaluación de cien alumnos a nivel universitario. Ahora me he volcado por evaluaciones orales más personalizadas pero encuentro que es todavía más difícil para ellos que pasar las evaluaciones escritas. Sin mencionar el tiempo que insume, claro. Pero bueno, es lo de menos, si sé que el resultado es mejor, eso a mí no me importa.

Sin embargo, en los grupos reducidos de la asignatura de Proyecto final, donde puedo realizar una suerte de "evaluación continua" (Son entrevistas con los grupos de proyecto que se hacen semana a semana, donde se va mostrando el nivel de concreción del proyecto, se plantean las dificultades y los docentes asistimos en el proceso de encontrar la forma de salir del atolladero) la cosa mejora y mucho. El problema es que en cursos de los primeros años con cien alumnos no es posible seguir esa metodología. Sobre todo porque son cosas completamente diferentes el estar impartiendo conocimientos básicos que estar aplicando lo que aprendieron durante toda la carrera.

Para cada asignatura hay un método... el asunto es poder hacer lo mejor que se pueda con lo que se dispone...
Violento Jazmín
Violento Jazmín
Asiduo/a
Valoración : 0
Actividad : 3637
Cantidad de envíos : 256
Fecha de inscripción : 15/04/2013

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Vie Ago 29 2014, 20:35
El énfasis en los resultados supone una renuncia a conectar con el niño.

Ningún niño cuerdo escoge de entrada ser evaluado, y es bueno que así sea (la comparación con el diagnóstico médico que ha salido a colación es abominablemente esclarecedora). El niño que está "motivado" académicamente, que se preocupa por las buenas notas, empieza a tener un problema. El que sus compañeros lo desprecien como un "empollón" solo esclarece la aguda consciencia infantil de la vileza que supone conducirse por un sendero de obediencia. Un sendero de supeditarse a lo que en última instancia siempre le va a ser ajeno.

En mi caso, hoy soy muy feliz de afirmar que no necesito ningún diagnóstico.

Lo trágico del discurso de "Ese maldito yo" es que esclarece al tinglado de las escuelas y los institutos como parte de un programa de acomodamiento a la sumisión.
Disperso
Disperso
Veterano/a
Valoración : 6
Actividad : 5978
Cantidad de envíos : 2062
Fecha de inscripción : 11/03/2013
Localización : La parra

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Vie Ago 29 2014, 23:11
Pero Eli, la universidad es diferente. Aquí se habla de enseñanza en niños, la obligatoria. También se puede aplicar alguna cosa en la universidad pero claro, la evaluación contínua con 100 alumnos...
Elisewin
Elisewin
Veterano/a
Valoración : 5
Actividad : 7781
Cantidad de envíos : 4072
Fecha de inscripción : 03/12/2012
Edad : 58
Localización : Argentina

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Vie Ago 29 2014, 23:18
Pero es que el problema es que esos alumnos fruto de la evaluación continua llegan a la universidad y no tienen ningún entrenamiento para rendir exámenes porque toda la vida se los evaluó en forma continua. A eso apunto. Se dan frustraciones como pinos. Que tengo de esos alumnos...
Disperso
Disperso
Veterano/a
Valoración : 6
Actividad : 5978
Cantidad de envíos : 2062
Fecha de inscripción : 11/03/2013
Localización : La parra

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Vie Ago 29 2014, 23:29
Por lo que sé, se supone que evaluación continua es que día a día conoces cómo va cada uno y pones nota en consecuencia. Nada que ver con bajar el nivel, con exigir menos.
avatar
Ese maldito yo
Recién llegado/a
Valoración : 0
Actividad : 2898
Cantidad de envíos : 22
Fecha de inscripción : 25/08/2014

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Sáb Ago 30 2014, 11:16
Telegrama:

La evaluación continua no es incompatible con los exámenes. Yo empleo ambos y defiendo que se empleen ambos.

Como dice Stendhal, estos debates son tediosos para algunos docentes: no sólo porque casi siempre se parte de paradigmas ideológicos tan distintos que es casi imposible el entendimiento, sino también por la burda tergiversación de los argumentos ("tú eres un nostálgico", "tratas a los niños como máquinas", "quieres volver al siglo XIX") y la necesidad de aclarar una enorme cantidad de conceptos (como el de "evaluación continua"), mentiras, hechos y desechos con los que un docente convive a diario y que son plenamente desconocidos para los legos ("¿me estás hablando en serio?", suelen preguntarme mis amigos cuando cuento hechos de mi día a día laboral).

Esto sería mucho más interesante alrededor de un café.

Sigo en otro momento.

Abrazos,
Elisewin
Elisewin
Veterano/a
Valoración : 5
Actividad : 7781
Cantidad de envíos : 4072
Fecha de inscripción : 03/12/2012
Edad : 58
Localización : Argentina

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Sáb Ago 30 2014, 12:35
Lógicamente, cuando se puede implementar un proceso de evaluación continua es muy productivo, pero nunca se puede dejar de lado el examen "clásico" en miras a las etapas superiores de enseñanza. Ayer estaba respondiendo a Disperso al respecto y no se que pasó con el mensaje anterior. Ya lo recuperaré. Ahora es que es muy temprano y tengo sueño Smile
Elisewin
Elisewin
Veterano/a
Valoración : 5
Actividad : 7781
Cantidad de envíos : 4072
Fecha de inscripción : 03/12/2012
Edad : 58
Localización : Argentina

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Sáb Ago 30 2014, 16:54
A ver, que creo que puedo "recuperar" el otro mensaje.

Ya sé que el hilo se dirige a la educación de los niños de primaria con clara sobredotación. Lo que me preocupa mucho es que luego esos niños de primaria avanzan en los estudios y van a la secundaria y la universidad.

Tampoco estoy en contra de la evaluación continua (se supone que lo hago con los grupos reducidos de 5to año). El problema aparece cuando alumnos que toda la vida fueron sometidos a procesos de evaluación continua caen en un aula universitaria donde son 200 (Yo he estado en un curso donde éramos 340, a ver cómo implementas la evaluación continua), y los pobres chavales no saben dar un examen, y te exigen que sigas con el proceso de evaluación continua con ellos "porque les resulta muy traumático dar un examen". De hecho a mis hijos no les toman exámenes. Un día hablé con una maestra y me dijo "es que es muy traumático para ellos cuando les va mal, en cambio con la evaluación continua uno los va mirando y ellos no se dan cuenta de que los estás evaluando y les va mucho mejor". Bueno. Tendrías que ver las notas con reclamos que presentan a fin de curso los que vienen de esos colegios pro evaluación continua exclusiva. Y cómo culparlos, cuando no han conocido otra cosa que no sea la evaluación continua en las etapas previas. A mi me encantaría que todos los cursos fueran de 20 alumnos, que se pudiera hacer eso con ellos, pero hombre, es que apenas hay dinero para pagar a un profesor por curso y llega el número de alumnos que llega... Yo echo más o menos cuatro veces las horas que tengo que echar para poder atender consultas particulares. Luego te vienen con que ahora lo importante es "aprender a aprender", no los contenidos en sí...

Dar un examen requiere de un entrenamiento. Se puede cuestionar la utilidad o no y esos son dos mangos aparte.

Hace tiempo tuve una alumna que me decía que no entendía por qué le iba tan mal en la universidad. Venía de una escuela experimental con 15 alumnos por curso, donde jamás les habían tomado un examen. Evaluación continua todo el tiempo. Sabes que me dijo? Me han estafado en la escuela, yo siempre tenía 9 y 10 y aquí no puedo cursar una asignatura que no solo me gusta sino que no me parece complicada. Algo falla en el sistema global, a mi me parece bárbaro lo de la evaluación continua si se puede implementar y se hace con seriedad, y uno constata que el alumno domina el tema. Esta chica tenía serias deficiencias de base. OK. Entonces... ¿No es problema de la evaluación continua, sino que es problema de cómo se ha implementado eso...? Alguien que me responda, please.

Tuve el año pasado un alumno múltiple recursante de cálculo numérico (quiero decir, la hizo varias veces y nunca la aprobó). ¡¡El tipo hace software para celulares con aplicaciones utilitarias!! ¿Le doy por aprobada cálculo porque sé que por fuera hace eso con mucho éxito pero no es capaz de hacer el 30% de un examen escrito? (Sí, finalmente se la di por aprobada, pero resulta que en las asignaturas que siguieron ahora me reclaman que el tipo no sabe nada de eso, y de nada vale que les diga "no puede no saber si hace aplicaciones para celulares"). El chico es claramente SD. Pero claramente, no tengo duda alguna.

No le echo la culpa a los niveles anteriores, válgame Dios. Ellos hacen las cosas a su mejor saber y entender. El tema es cómo gestionar esa falencia en los niveles superiores. A mí me llega ese material de trabajo... Es difícil saber qué hacer.

Hace un par de años hicimos un experimento. Teníamos que trabajar con los alumnos en grupos reducidos, para evaluarlos continuamente durante el trabajo de grupo. Se iba a continuar con el examen clásico, porque para poner una calificación individual en un grupo total de 120 alumnos era muy dificil con la evaluación continua, sobre todo considerando que algunos faltaban a las reuniones. La calificación del trabajo en grupo tendría un peso relativo del 40% en la calificación final. Pues fue un fracaso. Porque en el trabajo en grupo hay alumnos que claramente toman la posta y organizan, el resto los sigue. Cuando se enfrentan al problema "solita mi alma" entonces no saben qué hacer. Y ojo, que cuando trabajan en grupo no queda muy claro que los seguidores no trabajen, y hasta da la impresión que saben muy bien lo que están haciendo. Me pregunto por qué alguien que aparentemente entiende el tema y en grupo trabaja bien, cuando tiene que resolver un problema prácticamente igual solo frente a un papel no lo puede hacer. Y digo "problema prácticamente igual" por no decir "igual". Es que tampoco hay infinita variedad de tipos de problema de examen en esa asignatura en particular.

La pregunta del millón viene a continuación: ¿Es necesario saber trabajar solo? Yo creo que sí. Pero acepto opiniones contrarias, claro.

Y el tema de la evaluación continua, ¿será que solamente sirve cuando la cosa viene de tête-a-tête? ¿En un grupo resulta complicado por la propia  dinámica de trabajo en grupo? Son preguntas para las que particularmente no tengo respuestas claras.
casiopea
casiopea
Conocido/a
Valoración : 0
Actividad : 3771
Cantidad de envíos : 733
Fecha de inscripción : 22/04/2014

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Sáb Ago 30 2014, 19:18

Elisewin, creo que ya te contesté en un post anterior sobre esto. Que yo también hago exámenes, y de diversas clases, para que se entrenen. Que lo que no tiene sentido es un examen final, único y sin feedback previo. Que estoy hablando de Primaria y que, de por medio, está la Secundaria. En quinto les empiezo haciendo exámenes de un tema y en sexto de dos. Se supone que, al final de la Secundaria deben estar entrenados para contenidos de medio trimestre o más. Y, por fin, la Universidad. Yo no soy de las que no califican para que no se asusten. Soy de las que trabajan cómo deben tomarse una nota, en función del trabajo previo y de sus expectativas. Conozco perfectamente en el caso de los niños de altas capacidades ese bloqueo ante el papel en blanco. Y, si bien les realizo exámenes orales para que tengan la oportunidad de demostrar lo que saben, les obligo a pasar por el trance del escrito, precisamente, para trabajarlo con ellos y que consigan superarlo. La evaluación continua, en clases de un número razonable, no supone un esfuerzo especial. Con una buena organización y materiales eficaces de registro, forma parte del trabajo diario.

Por cierto, Ese Maldito Yo, me alegro de que también utilice la evaluación continua, no esperaba menos de usted.
Elisewin
Elisewin
Veterano/a
Valoración : 5
Actividad : 7781
Cantidad de envíos : 4072
Fecha de inscripción : 03/12/2012
Edad : 58
Localización : Argentina

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Lun Sep 01 2014, 23:00
Les dejo esta muy moderna referencia bibliográfica que me pareció relacionada con el tema. No la leí completa, no he tenido tiempo, pero el tema es cómo apoyar el desarrollo del pensamiento creativo a través de la tutoría. A ver si los que están más al tanto de estos temas me dicen qué les parece.

Feyzullah Şahin, "The effectiveness of mentoring strategy for developing the creative potential of the gifted and non-gifted students". Thinking Skills and Creativity, Volume 14, December 2014, Pages 47-55
Contenido patrocinado

Qué hacemos con los niños más inteligentes - Página 8 Empty Re: Qué hacemos con los niños más inteligentes

Volver arriba
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.